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miércoles, 4 de febrero de 2009

La paciencia, virtud que sera recompensada



Las mujeres son como manzanas en los árboles

Las mejores están en la copa del árbol.

Los hombres no quieren alcanzar las mejores, por que tienen miedo de caer y herirse.

En cambio, toman las manzanas podridas que han caido a tierra y que aunque no son muy buenas, son fáciles de alcanzar.

Asi que las manzanas que están en la copa del árbol, piensan para si, que algo anda mal con ellas, cuando en realidad "ellas son GRANDIOSAS", simplemente tienen que ser pacientes y esperar a que el hombre correcto llegue, aquel que sea lo suficientemente valiente para trepar hasta la cima del árbol por ellas.

No nos caigamos para ser alcanzadas, quien nos necesite y quiera, hará TODO para alcanzarnos....

Eres una joven especial y es por eso que el Señor se preocupa por ti y El quiere que regreses a su presencia como una joven digna y exitosa en la vida, para esto debes guardar los mandamientos y cumplir con el Señor... lo demás... recuerda que vendrá por añadidura.

El Señor te ama y si cumples con El, te dará un esposo digno y fiel que se preocupe por ti y por tu familia, y sobretodo que ame al Señor sobre todas las cosas.

martes, 1 de julio de 2008

Cómo se Evita que las Críticas nos Preocupen (1era. Parte)

En 1929 se produjo un acontecimiento que causó sensación en todos los círculos docentes del país. Acudieron a observar el caso de Chicago sabios de toda Norteamérica. Unos cuantos años antes, un joven llamado Robert Hutchins había conseguido graduarse en la Universidad de Yale trabajando de mozo, leñador, preceptor y vendedor de ropas hechas. Ahora, ocho años después, iba a ser el presidente de la cuarta universidad de Norteamérica en orden de ingresos:
la Universidad de Chicago. ¿Su edad? ¡Treinta años! ¡Era increíble! Los viejos profesores movían la cabeza. Se multiplicaron las críticas acerca de este "chico prodigio". Era esto y era lo otro: demasiado joven, demasiado inexperimentado, con ideas pedagógicas muy raras... Hasta los periódicos intervinieron en el ataque.
El día en que fue proclamado presidente Robert Maynard Hutchins, un amigo dijo a su padre: "Me he escandalizado esta mañana al leer el artículo editorial en que se atacaba a su hijo".
Y el viejo Hutchins contestó: "Sí, es un ataque duro, pero recuerde que nadie patea a un perro muerto".
Sí, y cuanto más importante es el perro, con más satisfacción se lo patea. El príncipe de Gales, que posteriormente se convirtió en Eduardo VIII, comprobó esto por experiencia propia, en sus posaderas. Asistía entonces al Colegio de Darmouth, en el condado de Devon; es un colegio que corresponde a la Academia Naval de Annapolis. El príncipe tenía catorce años. Un día, uno de los oficiales lo encontró llorando y le preguntó qué le pasaba. Se negó a decirlo al principio, pero
Finalmente admitió la verdad: los cadetes lo habían pateado. El comodoro del colegio congregó a los muchachos y les explicó que el príncipe no se había quejado, pero que deseaba saber por qué el príncipe había sido castigado.
Después de muchas toses y rascaduras de cabeza, los cadetes confesaron que querían estar en condiciones de decir, cuando fueran oficiales de la Marina Real, que habían dado un puntapié al propio Rey.
Por tanto, cuando uno es golpeado y criticado, recordemos que se debe muchas veces a que ello procura al atacante una sensación de importancia.Significa frecuentemente que uno está haciendo algo que merece la atención.

lunes, 16 de junio de 2008

La paciencia

Una joven decidió plantar un cantero de flores abundantes y colorido, colocó una planta junto con otra hasta que el cantero estaba abarrotado de flores pero en vez de seguir creciendo estas se marchitaron y murieron.

Si les hubiera dejado espacio suficiente para crecer habrían llegado a engalanar el jardín pero debido a su impaciencia la joven no había dado a las flores todo su potencial.

A menudo tratamos de acelerar nuestro crecimiento y de quienes nos rodean en vez de de dejar que el tiempo dé sus resultados, nos desanimamos rápidamente en vez de ver las cosas desde una perspectiva mas amplia, nos transformamos en nuestros peores críticos y nos damos por vencido sin tener en cuenta que estamos en pleno progreso. Es esencial que tengamos paciencia si es que habremos de disfrutar lo que la vida tiene para brindarnos, una familia, oportunidad de crecer, talento, paz y felicidad; si no tenemos paciencia el capullo jamás llegara a ser una flor y nos privaremos a nosotros mismos de toda la dicha que la vida tiene para ofrecer.

Sin paciencia no podremos superar flaquezas y terminamos por abandonar todos los desafíos que no podamos conquistar fácilmente.

La paciencia es una virtud que vemos en un niño al tratar algo nuevo una y otra vez. La paciencia con los demás es una forma de caridad. Cuando tenemos confianza en que las cosas mejoraran llenamos de esperanza a nuestros seres queridos.

La paciencia nos permite dotar a otras personas del poder de crecer a su propio ritmo, cuando nos abstenemos de juzgar a otros o hacemos una pausa antes de reaccionar entramos en una esfera mas tranquila y pacífica. El stress disminuye, el nivel de dicha crece y todos en nuestro alrededor sienten el calor de la aceptación que fomenta el crecimiento.

Todo hermoso jardín comenzó por ser un pedazo de tierra que llegó a ser hermoso porque alguien estuvo dispuesto a esperar.

miércoles, 11 de junio de 2008

CRIA A TUS HIJOS CON UN POCO DE HAMBRE Y UN POCO DE FRIO


El amor que les tenemos a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnos y a olvidar lo que los hará felices a la larga. Es muy común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de Walt Disney, así de la realidad.

Cuando tarde que temprano el cuento termina, nuestros hijos se enfrentan a un mundo que desconocen, que no comprenden, lleno de trampas y callejones sin salida que no saben sortear, y las consecuencias son peores a las que quisimos evitar.

Hace poco la imagen de un padre con lágrimas en los ojos conmovió profundamente al mundo entero. Pelé, el gran ídolo del fútbol de los últimos tiempos, quien a diferencia de otras ocasiones, dio una de las ruedas de prensa más tristes y dolorosas de su Vida: su hijo, Edson de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos Brasil.

El hijo de Pelé fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel. Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijo resultó involucrado en una pandilla de traficantes de cocaína arrestados por la policía. Pelé dijo a los medios: "como cualquier padre, es triste ver a tu hijo metido en grupos como ése y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias". Y agregó, "desafortunadamente, yo quizás estaba demasiado ocupado y no me di cuenta."

Es lamentable, porque yo siempre he peleado contra las drogas y no noté Lo que pasaba en mi propia casa. Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte. Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él se haya "distraído" en su jugada más importante: la formación de sus hijos.

La historia de Pelé no es un hecho aislado. Por desgracia es la vida de cientos de padres de familia de estas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y de fuera de casa. Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre y tiran lo que no les gusta. Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya.

Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de regular el aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja.

¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad? ¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les enseñamos que el dinero es lo más importante en la vida?

Confucio decía: "Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío". Proverbio 22:6 señala: "Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartara de el” . Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica. Y cuánto daño les hacen al ponerles todo en bandeja de plata.

Hay muchas realidades que como padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo, y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan forjarlos como hombres y mujeres de bien. Ojalá que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos.

Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir: "Estaba demasiado ocupado y no me di cuenta".